El 2 de junio de 2019 el Fuenlabrada conseguía un sueño que llevaba persiguiendo durante años. Tras superar al Recreativo de Huelva, jugaría por primera vez en su historia en la Segunda División Española. Y desde ese día, el equipo continúa en un sueño del que no quiere despertarse. Esa plantilla que se proclamó campeón de Segunda División B, juega cada partido como si fuera una final y esa seña de identidad que les define, les permite empezar como han arrancado.

La semana pasada, tras caer en Lugo, la mayoría de jugadores y equipo técnico sufrió un virus que impidió al equipo entrenar y enfrentarse al Zaragoza. Llegaban ayer al partido contra el Tenerife con apenas dos entrenamientos completos antes de viajar a las islas. Esto les convertía en favoritos, pero para perder. Las casas de apuestas aún no se han dado cuenta de la capacidad de resistencia que tiene la sangre azul.

El partido

El primer tiempo fue muy pobre. Apenas una jugada de peligro por cada bando con mucha igualdad. Ningún equipo arriesgaba más de la cuenta y ninguno estaba acertado en los metros finales.

En la segunda parte, el Fuenlabrada mermado por la condición física que arrastraba esta semana de preparación se vio superado por el CD Tenerife, que mereció ponerse por delante con varias ocasiones de gol. En el minuto 64 entró Iban Salvador por Jeisson y se convertiría en el protagonista de la noche. En el minuto 78, Randy recuperó un balón en su propio campo, jugó con Hugo Fraile que de primeras, con una asistencia magnifica, dejó a Iban Salvador mirando a portería. Regateó a un defensa tinerfeño y con un remate cruzado anotó el primer y único gol del partido. Este tanto fue una fuente de oxígeno para el Fuenlabrada que, a partir de ahí, ante el desconcierto del rival, pudo aumentar su ventaja y enfriar el partido cuando no era dueño del balón.

Con esta victoria frente al Tenerife, 13 puntos de 18 posibles es el balance de los seis primeros partidos del Fuenlabrada en Segunda División. Este ritmo de puntuación sumaría 91 puntos a final de curso. Es un nivel de primera, ya que la temporada pasada el líder fue Osasuna con 87. Un arranque que ni los más optimistas hubieran imaginado. Tsss, silencio, el Fuenlabrada sigue soñando.