El Fuenlabrada acudía ayer a Miranda de Ebro a jugar su sexto partido fuera de casa y conseguir sumar algún punto más, frente a uno de los equipos con los que va a competir este año por conseguir el objetivo de la permanencia. El CD Mirandés es otro recién ascendido y era un partido muy importante para alejar un posible rival a final de temporada.

Primera parte

El Fuenlabrada comenzó el partido intentando llevar el peso del partido volcando el juego en el área. Sin embargo, antes del minuto 10, tras dos centros fallidos desde la banda derecha, el CD Mirandés armó una contra que el Fuenla no supo parar y que acabó con el tanto del brasileño Marcos André. Juanma Marrero cometió un grave error de marcaje dando demasiada ventaja al delantero cuando arrancaba el contraataque. De nuevo se ponía el marcador en contra y aparecían los fantasmas de Lugo y Numancia. Para evitarlo, el Fuenlabrada intensificó su ataque a base de juego directo y se acercaba a la portería de Limones, pero no conseguía concretar las jugadas. El Mirandés acabó la primera parte con más tranquilidad de lo que esperaba.

Segunda parte

Cuando comenzó la segunda parte, parecía que el Fuenlabrada iba a volver a marcar el ritmo del partido. Y a punto estuvo de conseguirlo con el remate de Randy en un córner al larguero. Tras esta jugada, el Mirandés respondió rápido y a punto estuvo de doblar la venta. Entraron Riera y Ciss en el Fuenlabrada, pero el equipo no mejoró. Los minutos pasaba pero las ocasiones no llegaban y al Fuenlabrada se le estaba escapando el empate ante un rival que tampoco estaba haciendo méritos para ganar.

Hasta que llegó el minuto 83. Merquelanz se disponía a botar una falta lateral al área que se paseó por el área, que Biel no intuyó y que acabó dentro de la portería. Con dos tiros a puerta, el Mirandés conseguía dos goles. El único jugador que mostraba algo de carácter era Randy que arengaba a sus compañeros para conseguir el empate y que, tras un centro de José Fran, estuvo a punto de conseguir recortar distancias. Tuvo que ser en el tiempo añadido cuando lo consiguiera. Desde fuera del área, armó su pierna menos buena, la derecha, y puso el gol de honor en un partido que ya estaba sentenciado.

Playoff

Tras seis partidos fuera de casa, el Fuenlabrada equilibra sus resultados con tres victorias y tres derrotas. Sin embargo, los tres partidos perdidos no han representado la imagen que el club ofrece en sus partidos como local, donde el rigor táctico y el sacrificio no desaparecen. Aun así, el club acaba el primer cuarto de la temporada en puestos de playoff, motivos para estar muy satisfechos.